No, no leíste mal. Elaborar un plagio sí es una de las mejores técnicas de estudio. Pero ojo elaborarlo, no utilizarlo en pleno examen. No entiendes a qué nos referimos, no te preocupes. A continuación te contamos por qué armar esos papelitos con apuntes te ayudará a superar con éxito tus parciales. El aporte es de José Meza Vento, docente de Estrategias y Técnicas de Estudio de la Universidad Continental.

Man on the exam is tested. Cheat sheet in hand, cheating on the test. Dishonest student uses cheat sheet.

Una investigación realizada en España permitió identificar las estrategias de estudio que alumnos sobresalientes aplicaban y que les permitía obtener buenas calificaciones al rendir sus exámenes. Los resultados destacaron el uso de hojas de resumen.

Esta técnica no dista mucho de los plagios, pues la única diferencia entre ambas es el formato y el uso que se les da:

Hojas de resumen:

  • Son hojas bond dobladas en cuatro partes en las que se anotan los puntos clave de un tema.
  • Su formato es suficientemente grande, lo que permite revisar la información con claridad y detalle.
  • Son utilizadas para repasar datos importantes antes de una prueba.

Plagios:

  • Por lo general, son papelitos muy pequeños con anotaciones precisas sobre un tema.
  • Su tamaño hace que los datos se escriban de manera muy resumida.
  • Son usados indebidamente para copiar información que no se recuerda durante el desarrollo de un examen.

Independientemente del nivel de estudios en el que se encuentre el estudiante, que utilice el plagio es considerado como una falta grave. Entonces ¿por qué es considerado como una de los mejores métodos de estudio? La explicación es sencilla. Al elaborar un plagio, el estudiante utiliza inconsciente e instintivamente dos técnicas valiosas:

La primera es la empatía con el docente; es decir, ponerse en el lugar del profesor y analizar qué preguntas haría. Esto cambia la perspectiva de ver el examen pues nos permite identificar aquellos puntos que podrían ser considerados como preguntas fijas, y ahondar en las respuestas.

La segunda técnica trata de destacar lo esencial. Para esto recurrimos a lo planteado por Tony Buzan, quien sustenta que nuestro cerebro funciona en base a imágenes, por lo que si nosotros lo convencemos de que cierta información es más importante que otra, lograremos que no la borre sino que, por el contrario, la grabe y permita que esté disponible cuando la necesitemos. Para ello, debemos anotar, remarcar, subrayar o encerrar en un recuadro aquello que queramos recordar.

Ahora que conoces estos beneficios, aplica este proceso de resumen y anotación. Te darás cuenta que no necesitarás plagiar durante el examen, puesto que la información necesaria se habrá quedado grabada en tu memoria. ¡Éxitos!

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