La época universitaria resulta para todos una etapa muy intensa. Ya te habrás dado cuenta: los estudios, exámenes, tareas, trabajos en grupo… sin duda es un mix que nos demanda mucha dedicación y esfuerzo. Y si a todo esto le sumamos una relación de pareja puede resultar muy agotador si no sabemos manejarlo. Por ello, a propósito del Día de San Valentín, Cecilia Meza, psicóloga de la Universidad Continental, nos da 5 recomendaciones para llevar una relación de pareja exitosa.

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1. Elige bien a tu pareja: En principio, es importante reconocer cuándo tener una amistad y cuándo una relación de pareja. Puede que pasar tiempo con una persona y ser compatibles en algunos aspectos, nos haga suponer que será un excelente enamorado o enamorada, cuando tal vez lo mejor sea ser solo amigos.

2. Ten presente tus prioridades. Recuerda por qué ingresaste a la universidad y enfócate en llegar a esa meta. Si estás en una relación sana, te darás cuenta que ambos buscarán el crecimiento mutuo. Una relación implica tener una persona que complemente tus días, fortalezca tu actividad académica y profesional, y te permita un equilibrio entre tus espacios de desarrollo universitario.

3. Respeta los espacios personales: Que tu pareja y tú estudien en la misma universidad no significa que deban estar juntos en todo momento. Cada uno tiene una carrera, amigos y tareas. No pretendas estar presente en todos sus círculos sociales, ni absorbas todo su tiempo libre. Esto terminará por cansarlos y finalmente los llevará al fracaso. Lo mejor es identificar actividades que puedan compartir sin que estas comprometan tus tiempos y espacios.

4. Sé responsable. Faltar a una clase a pedido del enamorado o no estudiar por realizar cualquier otra actividad en pareja son errores muy comunes que, además de alejarte de tus objetivos académicos, ratifican una falta de personalidad. Procura responsabilidad y sé asertivo en todas tus actividades, incluyendo la vida sexual para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

5. Mantén una buena comunicación. Muchos problemas se pueden evitar si existe una buena comunicación. Aprende a expresar tus deseos, prioridades, preocupaciones, gustos y anhelos. Si algo te fastidia, dilo. No esperes que se acumulen los enfados y escucha los de la otro parte. Solo así sabrás cómo actuar, qué mejorar y qué cambiar.

Cecilia Meza nos recuerda que nuestras acciones y decisiones se basan en tres esquemas basados en la razón (factor cognitivo e intelectual); sentimientos (factor emocional – afectivo) y los impulsos (factor de reacción). Lo ideal que los equilibremos para actuar con sensatez.

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